martes, 10 de septiembre de 2013

"No oyes ladrar los perros" de Juan Rulfo.

por Ireri Aranda Ruíz

Trata de que un chavo llamado Ignacio que roba mucho que anda para todos lados y un día lo hieren y su papá se lo lleva a otro pueblo para que lo curen, pero el papá le dice que sólo hace eso por su madre que descanse en paz que quería mucho, que porque por su hijo no haría nada por su actitud de antes. En todo el camino el papá se llevó al chavo cargado en los hombros el papá casi matándose por llevar a su hijo y que pudiera vivir, y le preguntaba..¿No oyes ladrar los perros Ignacio?.. Y el hijo le respondía.. no.. no oigo nada..


Después de mucho rato el hijo le dijo a su papá que tenía mucha sed, y mucho sueño, y el papá le decía que aguantara la sed y que durmiera, al cabo lo tenía bien agarrado y no se caería. El chavo se durmió, el papá siguió caminando con la esperanza de encontrar el pueblo para que curaran a Ignacio. El papá le preguntó de nuevo ¿No oyes ladrar los perros? ¿o gente en el pueblo? Ignacio no respondió nada, el papá estaba desesperado por llegar al pueblo que tanto buscaba. Y al fin encontró el pueblo y le dijo a Ignacio que por qué no le había respondido nada cuando le preguntó que si escuchaba algo, Ignacio siguió sin contestar, el papá lo bajo de sus hombros y se dio cuenta que Ignacio había muerto.

Mi opinión es que pues el cuento está interesante, no es el tipo de cuentos que me gustaría leer, pero estaba corto así que estuvo bien, y desde que Ignacio no contestó la primera vez supuse que Ignacio ya se había muerto.

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