por Estíbaliz Córdova Flores
El gato es un animal muy aseado,
dedica una parte razonable de su vida pasando su lengua por su
pelaje, removiendo suciedad y pelo muerto de su cuerpo, sin
embargo... ¡la caja de arena es la cosa más asquerosa que he olido
en mi vida!
Pero los gatos tiene un motivo,
pues aunque no lo creas, también es parte de un proceso de higiene,
ya que la arena ayuda a remover piel muerta, y además es un espacio
que ellos pueden denominar completamente suyo, marcándolo con sus
(ridículamente apestosos) orines.
La jaula del hurón, también es
un bomba destructora de olfatos, pero comparte con el felino que es
un animal territorial, y que además, los hurones se identifican
entre ellos y clasifican ciertas características en base a su olor.
El oso mofeta, el demonio de
Tasmania, el escarabajo bombardero, y un sinfín de animales más,
definitivamente apestan, pero ellos tienen un motivo, en cambio, ni
tú, ni él, ni yo (mientras me encuentre y dependa del hábitat
humano), tenemos razones para dejar apestar nuestra “jaula”.
He dedicado los últimos tres días
que he vivido a levantar mi nariz, inhalar levemente, y clasificar
los olores por su “cantidad de agradabilidad”.
Lastimosamente he tenido que cambiar el título de las
clasificaciones debido a que 7 de cada 10 olores resultan de 0 para
abajo agradables y el resto, simplemente no los puedo detectar, ya
que me he acostumbrado a ellos.
Gran parte de la jaula de los
humanos, está dividida por estrechas, (en la mayoría de los
casos), ramificaciones que permiten que estos se trasladen de un lado
para otro en ratabolas automáticas de diferentes tamaños, que
ellos prefieren denominar coches. Estas asquerosas ramificaciones
(que ocupan una gran parte de su hábitat), son llamadas “calles”,
¡son altamente Apestosas! Y no solo eso, sino que además son
toxicas, ya que sus patéticas ratabolas para flojos emiten un 6
gases diferentes que no le favorecen ni a ellos ni a su ambiente, si
no te parece lo suficiente apestoso esto, podría darte a conocer,
que muchos de los humanos, además de usarlas de vías de transporte,
las usan de acumuladores de basura, pero como a mi si me parece
bastante apestoso y este es un artículo de opinión, lo dejare así.
Otro apartado en mi lista aun si
título, han sido los plazas, donde los humanos se aglomeran,
caminan, consumen, (pierden el tiempo), abusan de la recreación (y
tedio) y vuelven consumir.
Si mi lista fuera en un orden tipo
“más a menos”, probablemente las plazas, serían uno de los
primeros, ya que aquí, los humanos se dan el lujo de usar como
basurero cada espacio en el cual puedan recargar su desecho. Otra
característica asquerosa de las plazas, es que comúnmente, tienen
un espacio para comer, (peor aun cuando no lo tienen, pues entonces,
cada centímetro cuadrado lo es), pues desde mi punto de vista, la
manera de comer de los humanos, es la segunda más asquerosa entre
toda la biodiversidad terrícola, no por la manera (bueno, sí, pero
no es la razón más importante) sino por lo que degustan de pasan
por su cogote… ¡deagh!, y claro que comer en tal cantidad, amerita
baños equivalentes…
En las plazas además, hay
cantidades industriales de humanos, alrededor de 150 como mínimo en
un día común de una plaza exitosa, y si un humano suda un promedio
de 50 mililitros cada hora, en 2 (que es el tiempo que normalmente
los humanos suelen utilizar en una plaza) serán 100, multiplicado
por los 150 humanos, tendrás un total de 100 litros de sudor
evaporándose en una misma zona, (únicamente claro, las partículas
de sudor evaporables, y el resto, estarán siendo procesadas por el
sistema digestivo de una bacteria, lo que incluye, la expulsión de
desechos apestosos).
Otro espacio que ha llamado mi
atención por su desfavorable olor, son las camas, que son acojinados
rectángulos de materia esponjosa, en los cuales el humano se dedica
generalmente a la ociosidad y el reposo. Comúnmente las camas,
suelen estar vestidas con largas mantas o telas de diferentes tipos,
que se encargan o de cubrir a la misma cama, o abrigar a humano. Las
que se dedican a envolver a la cama, son denominadas Sábanas que
claro también tienen contacto con el humano. Y resulta que estas
acumulan la piel muerta que el humano suelta cuando duerme, y no solo
eso, sino también sudor, y debido a que el cuerpo de los humanos
duplica la actividad de casí todos los procesos, por lo que si antes
sudabas alrededor de 50 mililitros, ahora será de entre 75-100, y si
cambias tu sábana 2 veces por semana, será como si 3 días usaras
la misma ropa deportiva, repleta de bacterias que comen sudor, polvo,
células muertas… En Resumen: Apestosidad.